¿Te identificas?
- Herida que no cierra, se abre o drena líquido.
- Bulto doloroso, rojo y caliente que puede tener pus.
- Falta de aire por líquido alrededor del pulmón diagnosticado en una radiografía o ultrasonido.
Qué es y por qué se opera
Algunas heridas tardan en cerrar por infección, diabetes o por haberse abierto después de una cirugía. La curación avanzada y la remodelación de la herida ayudan a que cierre de forma ordenada. También se drenan abscesos (acumulaciones de pus) y el derrame pleural, que es líquido acumulado alrededor del pulmón.
¿Cuándo se recomienda operar?
Los abscesos se drenan en cuanto se diagnostican. El derrame pleural se drena cuando causa síntomas o se necesita estudiar el líquido. Las heridas complicadas se atienden con curaciones programadas hasta su cierre.
Tu camino quirúrgico
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Antes
Cómo prepararte
- Acude a tu valoración con tus estudios previos (laboratorios, ultrasonidos, tomografías) y la lista de medicamentos que tomas.
- Avisa si tomas anticoagulantes, aspirina o medicamentos para la diabetes: puede ser necesario ajustarlos antes de operar.
- Se solicitan estudios preoperatorios y, según tu edad y salud, una valoración por medicina interna o cardiología.
- Guarda el ayuno que se te indique, normalmente de 8 horas, sin alimentos ni bebidas.
- Llega acompañado de un familiar o persona de confianza que pueda llevarte a casa.
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El día de la cirugía
Qué esperar
Ingresas al hospital unas horas antes. Te recibe el equipo de enfermería, el anestesiólogo revisa tu historia y resuelve tus dudas sobre la anestesia, y el doctor te saluda antes de entrar al quirófano. Al terminar, pasas a recuperación hasta que despiertes por completo y el doctor informa a tu familia cómo salió la cirugía.
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Después
Tu recuperación
- Camina desde el mismo día o el siguiente: ayuda a prevenir complicaciones.
- Toma los medicamentos tal como se indican y cuida tus heridas según las instrucciones que recibas por escrito.
- Evita cargar peso y hacer esfuerzo durante el tiempo que te indique el doctor.
- Acude a tus consultas de revisión: son parte de la cirugía, no un extra.
Señales de alarma después de la cirugía
- Fiebre de 38 °C o más.
- Dolor que aumenta en lugar de disminuir, o que no cede con los medicamentos.
- Enrojecimiento, calor o salida de líquido o pus por las heridas.
- Vómito persistente o imposibilidad para comer o beber.
- Coloración amarilla de la piel o los ojos.
¿Te recomendaron esta cirugía?
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Esta información es educativa y no sustituye una consulta médica. Cada caso se valora de forma individual. Redactado por Dr. Enrique Moran, cédula profesional 11747496, cédula de especialidad 15650118.